¿Cómo utilizar un cuchillo de supervivencia?

Si te invitan a un campamento, ¿qué es lo primero que viene a tu mente?, ¿llevar ropa adecuada?, ¿comprar alimentos provisionales?, ¿tener suficientes artículos de higiene? Todas estas inquietudes son válidas pero, ¿sabías que llevar un cuchillo de supervivencia también es elemental? ¡Así es! contar con una herramienta como esta es parte de la cotidianidad, no solo cuando vas de excusión sino cuando participas en una operación militar o cuando lo usas en defensa propia.
En este artículo nos centraremos en la funcionalidad del cuchillo de supervivencia y en sus partes. Pero no podemos empezar estas líneas sin mencionar que tras el descubrimiento del hierro los cuchillos y las armas blancas eran más resistentes. Hoy en día, en la fabricación de estas piezas, se mezcla el hierro con materiales como el acero inoxidable, el cromo, el acero al carbono y el vanadio.

En una maleta de supervivencia, el cuchillo es pieza clave. En un eventual escenario, si llegáramos a perdernos en un bosque, en un desierto o en la selva, este artículo de metal es indispensable a la hora de cavar, de cazar, de cortar la maleza, de preparar alimentos, de construir refugios y de encender fuego.
A menudo, el cuchillo de supervivencia es muy solicitado en los círculos militares por tratarse de un cuchillo sólido, seguro y de un peso acorde. Se asocia a los usos militares, además, por su eficacia en los tratamientos y preparación de explosivos. De igual forma, se emplea en casos de localización, desactivación de minas, extracción de pólvora, operaciones de infiltración y defensa por ataques de perros entrenados.
Conoce las partes de un cuchillo

-La hoja: La parte primordial del cuchillo. Es resistente y poco flexible, viene en distintas formas como tipo japonés, bowie, doble filo, de supervivencia, de combate, de bolo y skinner, por nombrar las más comunes. De la hoja del cuchillo derivan otras partes como la punta, el filo y el contrafilo.
La hoja fija de espiga completa (la hoja cuyo tamaño se proyecta hasta el mango) es la más recomendada por su seguridad y durabilidad, ya que es menos propensa a romperse en situaciones extremas. Mientras que la hoja plegable o de media espiga puede ser un poco más frágil, sin embargo, existen en el mercado modelos asequibles de buena calidad.

  • El recazo: Se trata de la parte opuesta a la hoja.
  • El filo: Es la zona cortante y va desde la punta hasta el recazo.
  • El lomo: Es la parte superior de la hoja.
  • La guarda o protección: Esta pieza está elaborada para separar la hoja de la empuñadura del cuchillo.
  • Las cachas: Se refiere a las partes que van unidas a la espiga para formar el mango.
  • Remaches: Estos pasadores unen las cachas a la espiga con el objeto de asegurar el mango.
  • La empuñadura: Es el mango por donde agarra el cuchillo.
  • El talón: Está ubicado en la parte posterior del mango. Muchos lo llaman “rompe cocos” ya que por su dureza se usa para golpear o romper materiales, objetos o elementos.

¿Cómo elegir un buen cuchillo para la supervivencia?

En líneas generales las características de un buen cuchillo se determinan por su resistencia, por su practicidad, por la facilidad para afilarse y por su adaptabilidad en el uso que se le dio.

  • Su peso: Puede oscilar entre 400 y 500 gramos.
  • La hoja: Debe ser resistente, capaz de soportar presiones sin quebrarse. Preferiblemente deben estar recubiertas de un material negro, esto evitará que la hoja tenga contacto directo con sustancias corrosivas y para minimizar los reflejos.
  • El punto del equilibrio: Se recomienda que la hoja tenga un margen de separación de 3 centímetros en comparación de la empuñadura.
  • La punta de la hoja: Es ideal que esté correctamente afilada y si es lisa tendrá una mejor penetración cada vez que se utilice.
  • El guardamano o empuñadura: Esta pieza debe ser lo suficientemente larga para que los dedos se dispongan de la mejor manera, se garantice la ergonomía para un agarre óptimo. Es importante que los dedos no toquen la hoja.
  • La funda: Se aconseja que sea fácil de quitar y muy silenciosa.
  • Alargar la vida útil de este utensilio es sencillo. Si está en desuso debe permanecer limpio y seco. Si se ensucia hay que lavarlo con abundante agua caliente y un poco de detergente o jabón neutro. Nunca debe ser engrasado o untado de aceite, de lo contrario, sus hojas perderían su filo. Para afilar tu cuchillo de supervivencia puedes utilizar las piedras para afilar, las chairas y los afiladores de bolsillo.

Tipos de hojas para cuchillos de supervivencia

Estándar: Esta presentación de hoja es curva al final lo que la hace ideal para rebanar y picar. Por otro lado, su lomo recto le permite al portador tener un mejor agarre.
Punta curva: Debido a su estructura es un cuchillo muy liviano, excelente para filetear y despellejar.
Bowie: Es similar a una hoja tipo estándar, salvo que el extremo del lomo es recortado lo que hace que se forme una concavidad. Si está bien afilado resulta increíble para pinchar y clavar. Esta hoja es común en los cuchillos de bolsillos o navajas además de los cuchillos de supervivencia.
Punta caída: Se caracterizan por tener una curva convexa en el lomo. Tiene un manejo parecido al de la hoja bowie pero es menos potente a la hora de clavar. Las navajas suizas o cortaplumas utilizan este tipo de hoja.
Punta de lanza: El extremo de esta hoja es simétrico. Su doble filo o filo falso de ubica en la parte superior de la hoja. La mayoría de los cuchillos de bolsillo presentan esta hoja.
Daga: Su hoja es simétrica y termina en una punta de aguja afilada en sus dos bordes. Se presta para los cuchillos de combate.
Tanto occidental: Este cuchillo de naturaleza occidental es recto aunque presenta una ligera curvatura. El recorte del lomo en la hoja puede llegar a tener un ángulo de 60 a 80 grados.